¿Qué puede hacer ya por el transporte de mercancías el gas natural?

transporte de mercancias

Los fabricantes de vehículos de transporte y el sector logístico llevan años esperando una alternativa viable al uso de combustibles basados en el petróleo. Hoy en gas natural parece listo para ser esa opción. Analizamos por qué.

Transporte de mercancías y gas natural

Ni la electricidad (al menos de momento) ni otras energías limpias como la solar han cosechado tantos elogios como el gas natural cuando se menciona las energías alternativas para el transporte de mercancías. Existen dos tipos diferentes de gas; el GLP y el GNV. El primero es una combinación de propano y butano mientras que el GNV es gas metano.

Entre el 30% y el 40% de ahorro

El gas natural compite directamente con el gasóleo, el combustible más usado en el mundo del transporte de mercancías. Y tiene algo a favor que hace que su difusión crezca por momentos; el ahorro. Según los expertos, el desembolso es entre un 30% y un 40% inferior con el empleo de gas natural.

Menor contaminación acústica

Los vehículos que se desplazan con gas natural son mucho más silenciosos. En el transporte de mercancías la tendencia es hacia una mayor flexibilidad en las operaciones de carga y descarga de mercancía en la distribución urbana. Esto implica repartos por las noches y a primera hora de la mañana, lo que hace necesarios vehículos silenciosos para causar las menores molestias posibles. Por otra parte, las condiciones de trabajo de los transportistas de mercancía, que se enfrentan a altos niveles de estrés, son mejores cuando puede rebajarse el nivel de ruido a lo largo de una jornada laboral.

Menos emisiones a la atmósfera

Las emisiones de óxido de nitrógeno (NxOy), uno de los grandes quebraderos de cabeza de los estados de la Unión Europea por sus consecuencias directas en la salud, se reducen hasta un 85% con el empleo de gas natural. El calentamiento global puede verse mitigado por la sustitución de los motores que utilizan combustibles tradicionales por otros de gas natural, ya que el volumen de partículas en suspensión es mucho menor. También se minimizan en un 15% las emisiones de CO² a la atmósfera.

Mayor vida útil

Aunque en este momento los vehículos propulsados por gas natural tienen un mayor coste de adquisición, su vida útil estimada es mayor, lo que hace que al medio y largo plazo presenten una mayor rentabilidad. Su uso supone el adiós a las averías de los filtros antipartículas, conductos de admisión pistones, etc. Esto se debe a que el gas natural no incorpora subproductos generados por la combustión.

La autonomía crece poco a poco

Los detractores del uso del gas natural para movilizar vehículos de transporte de mercancías de grandes dimensiones se aferran a que la autonomía se ve seriamente reducida en comparación con otros combustibles. Si bien los primeros camiones de gas natural ofrecían poca, hoy ya se fabrican vehículos profesionales que alcanzan los 1.500 kilómetros.

En cuanto a los lugares de repostaje, de momento son, con diferencia, mucho menos frecuentes que las estaciones de servicio tradicionales. El reto para los próximos años es conseguir que precisamente esas gasolineras sirvan gas natural. De momento en España son ya medio centenar las que ofrecen recargas de este combustible alternativo. La UE se ha planteado el objetivo prioritario de que sus países miembros promuevan una mayor difusión de surtidores de gas natural en los próximos 10 años.

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