Cinco cosas en las que fijarte cuando tengas delante un palet

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Los palets están en el epicentro del mundo de la logística. Son los grandes protagonistas del transporte y, al mismo tiempo, grandes desconocidos. Te mostramos en lo que debes fijarte cuando tengas uno delante.

Todos los secretos del palet

Los palets pueden ser europeos o americanos, de dos o de cuatro entradas, de madera o de plástico… para alguien que no esté familiarizado con su uso no es fácil diferenciarlos a primera vista ni saber para qué sirve cada uno.

Europeos y americanos, ¿cuál es la diferencia?

La diferencia entre ambos tipos de palets es el tamaño. El europeo, que es el más usado en el viejo continente, es el más pequeño de los dos, con unas dimensiones de 1200x800mm, mientras que el americano alcanza los 1200x1000mm. A pesar de que la gran mayoría de las cargas se realizan en estos dos tipos de palets, existen también otros con medidas distintas, como los de 1165×1165mm, 1100×1100mm, 1067×1067mm y 1016×1219mm, éstos últimos habituales en el sector del gran consumo. La Organización Internacional para la Estandarización (ISO) es la que homologa y recoge todas estas medidas estandarizadas.

De dos o de cuatro entradas

A la hora de mover el palet mediante una carretilla elevadora o, como se le llama coloquialmente, un ‘toro’, influye el número de lados por los que éste se puede introducir. Los palets de dos entradas tienen dos lados abiertos y dos cerrados, mientras que los de cuatro entradas pueden tomarse desde cualquier parte, lo que hace que sea más sencillo y rápido acceder a ellos. También se pueden encontrar los palets llamados ‘pestañas’ o ‘aletas’, que cuentan con salientes en dos o cuatro de sus lados para que sea más sencillo sujetarlos o mantenerlos suspendidos.

El sello de la EPAL

Es habitual ver en una de las esquinas del palet la marca ‘EUR’. Es sinónimo de que la Asociación Europea del Palet (EPAL) ha certificado que ese palet europeo ha cumplido con las exigencias de la normativa en cuanto a sus tamaño, peso o resistencia, entre otros estándares de calidad. Es una garantía que permite manejar siempre el mismo tipo de palet en todo el sector, lo que permite ahorrar tiempo y homologar toda la cadena de transporte.

La EPAL, que tiene presencia en 18 países europeos y otros 11 en Asia, América y Australia se encarga del cumplimiento de las especificaciones UIC 435-2 y 435-4, pero además controla y otorga licencias para la producción y reparación de estos dispositivos de almacenamiento, lo cual es una garantía de calidad.

El sello antiplagas

La Normativa NIMF 15 está destinada a evitar la introducción o dispersión de plagas entre diferentes países. Este sello, obligatorio, indica que el palet se ha fabricado con madera descortezada. Además de ello, indica que debe someterse a un tratamiento fitosanitario periódico.

Madera, plástico, metal, cartón…

La madera gana por amplia diferencia al resto de materiales en su uso para palets, sobre todo por su sencilla reparación en el caso de roturas y porque tienen un precio asequible para su larga vida útil. Sin embargo, otros materiales van ganando poco a poco terreno para cubrir los puntos débiles de la madera, como la debilidad ante las humedades y ciertas dificultades para la limpieza y la desinfección. Entre ellos está el termoplástico, reciclable y con una enorme durabilidad y resistencia, a lo que hay que sumar una enorme facilidad de esterilización.

Otro material empleado es el metal (aluminio o acero). Aunque tiene el talón de Aquiles en su mayor peso y es también más caro, es muy resistente, incluso a la intemperie, y garantiza una enorme higiene, algo que aprecian sectores como el fitosanitario y el alimentario. Un uso minoritario tiene el cartón, que se emplea para palets de uno solo uso y se limita a productos ligeros, pero que es también competitivo por la personalización que permite.

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